Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntan
Y si su duda no está aquí, llame al 966 42 67 10. Contestar preguntas por teléfono no cuesta nada.
La primera visita incluye exploración, las radiografías necesarias y un presupuesto por escrito. Le decimos el importe por teléfono al pedir la cita, para que no haya sorpresas al llegar. Si al final no hace ningún tratamiento con nosotros, el presupuesto es suyo y puede llevárselo a otra clínica.
Español, inglés, neerlandés y alemán. En una consulta dental los matices importan y preferimos que explique lo que le pasa en su idioma antes que con gestos.
Sí, y también a quien no es paciente habitual. Llame en horario de consulta, explique qué le pasa y le decimos con franqueza cuándo podemos verle. Si un diente se ha salido entero por un golpe, guárdelo en leche o suero, no lo frote y llame de inmediato.
Un implante bien planificado y bien mantenido dura décadas. Lo que lo estropea casi nunca es el titanio: es la encía que lo rodea cuando no se limpia bien o cuando el paciente fuma. Por eso el seguimiento del primer año va incluido y luego pedimos una revisión anual.
Este punto lo está confirmando la clínica y lo publicaremos en cuanto tengamos la lista definitiva de compañías. Pregunte por teléfono al pedir la cita y se lo decimos en el momento.
Para tratamientos largos como implantes u ortodoncia se puede repartir el pago por fases del tratamiento. Consúltelo al recibir el presupuesto y se lo planteamos por escrito, sin intereses ocultos.
Alrededor del primer año de vida o en cuanto salgan los primeros dientes. Esa primera cita no es una revisión: es que el niño conozca la consulta y salga contento. Cuanto antes lo haga, menos probabilidades hay de que le tenga miedo al dentista de adulto.
Durante la intervención no, porque se trabaja con anestesia local. Después suele haber molestias e inflamación durante dos o tres días, que se controlan con la medicación que le pautamos. Si el dolor aumenta a partir del tercer día en lugar de bajar, llame.
No, y desconfíe de quien lo plantee a la ligera. Un diente propio en buen estado casi siempre vale más que su sustituto. Solo se extrae lo que no tiene arreglo razonable, y eso se le explica pieza por pieza.
Hay zona azul en la propia Avenida del Marquesat y un parking público del centro a tres minutos andando. En verano y los días de mercado conviene contar diez minutos de más.
La entrada del edificio es accesible para sillas de ruedas. Estamos en el primer piso, puerta C. Avísenos al pedir la cita si necesita ayuda y lo preparamos.
Avise con la antelación que pueda. Una consulta pequeña trabaja con agenda ajustada y ese hueco lo está esperando otra persona, muchas veces con dolor.
Preferimos el blanqueamiento con férulas a medida en casa, con control en consulta. Tarda más que una sesión de luz, pero el resultado se mantiene mejor y da menos sensibilidad. Nunca blanqueamos sobre encías inflamadas o caries sin tratar.
Sí, y viene más gente de la que parece. Traiga el presupuesto y las radiografías de la otra clínica. Le decimos qué haríamos nosotros y por qué, aunque la conclusión sea que el plan que ya tiene está bien.
¿Le miramos esa muela?
Cuéntenos qué le pasa y le proponemos día y hora. Si es urgente, mejor llame directamente.